Los granjeros experimentados pueden determinar la salud de una gallina a simple vista. La diarrea en las gallinas ponedoras no debe ignorarse, ya que diversas anomalías en las heces pueden indicar enfermedades avícolas graves que requieren tratamiento inmediato.

Causas de la ocurrencia
La diarrea en gallinas ponedoras, acompañada de deposiciones frecuentes y heces acuosas, se debe a diversos factores. Antes de tratar a una gallina, es importante determinar la causa subyacente de su malestar intestinal. Los veterinarios identifican varios factores clave que pueden provocar malestar intestinal en las aves de corral.
infestación parasitaria
Las heces pegajosas con mucosidad y sangre, y las vetas anaranjadas, pueden indicar coccidiosis. Algunas especies de coccidios infectan a las gallinas en masa, provocándoles diarrea con sangre. Esta enfermedad se trata con amprolio y salinomicina.
Además de la coccidiosis, las aves de corral pueden infectarse con helmintos intestinales, que también pueden causar diarrea. Los propietarios pueden encontrar gusanos y sus huevos en las heces de las gallinas. El tratamiento debe realizarse con albendazol, fenasal o nilverm.
Las heces líquidas de color amarillo pueden indicar que las gallinas ponedoras están infectadas con nematodos (gusanos redondos).
- ✓ La proporción de proteínas, grasas y carbohidratos debe corresponder estrictamente a los grupos de edad y productividad de los pollos.
- ✓ Presencia obligatoria de prebióticos en los alimentos para mantener una microflora intestinal saludable.
Dieta desequilibrada
Una combinación inadecuada de proteínas, grasas y carbohidratos en la alimentación de las aves de corral puede provocar trastornos intestinales. Por ejemplo, un consumo excesivo de proteínas se acompaña de una mayor producción de ácido láctico, que forma una capa blanca en las heces de las gallinas ponedoras.
Las heces sueltas, oscuras y pegajosas en las gallinas domésticas pueden deberse al consumo excesivo de alimentos grasos. Una ingesta elevada de carbohidratos también puede provocar heces con gases y un olor fuerte y desagradable.
Si se permite que las gallinas ponedoras deambulen libremente por el patio, pueden comer demasiada hierba, lo que provocará heces acuosas y una mayor producción de gases.
Lea más sobre la nutrición adecuada para gallinas ponedoras – aquí.
Emocionante
Durante el transporte a largas distancias, los pollitos jóvenes pueden sufrir estrés y a menudo presentan malestar intestinal. Sus heces vuelven a la normalidad una vez que se adaptan, por lo que no se requiere tratamiento.
Intoxicación por productos químicos, venenos o pesticidas
Una gallina ponedora puede ingerir diversos componentes tóxicos, ya sea a través del alimento o cuando deambula libremente por el patio y tiene acceso al jardín o huerto, donde accidentalmente come vegetación tratada contra insectos.
Alimento de baja calidad
El pienso barato suele contener grava o micotoxinas, que pueden provocar trastornos intestinales en las aves de corral, acompañados de heces espumosas, verdes o marrones. Sustituir este tipo de pienso por uno de mayor calidad solucionará rápidamente el problema.
Si por alguna razón no es posible alimentar a los animales únicamente con comida cara y de alta calidad, entonces hay que mezclar la comida buena con menos comida de alta calidad para que haya más de esta última.
Además, se puede mejorar la digestión de las gallinas proporcionándoles adsorbentes, como agua arcillosa y zeolitas. Estas sustancias se añaden a razón de 10 gramos por cada 10 kilogramos de alimento. Si una gallina ponedora ha sufrido una intoxicación grave por alimento de mala calidad, se le debe administrar una solución de permanganato de potasio al 0,2 %. Puede ser necesario un tratamiento antibiótico.
Agua de mala calidad
El agua que beben las aves de corral debe estar limpia, preferiblemente agua corriente. Para ello, se pueden adquirir dispositivos especiales. El agua vieja y estancada vertida en bebederos sucios puede provocar diarrea en las gallinas.
Cambios repentinos y frecuentes en la dieta
La diarrea en las gallinas puede ocurrir al cambiar de alimento. Por ejemplo, si una gallina está acostumbrada a pienso compuesto y de repente se le cambia a pienso granulado o harina, sus heces suelen volverse líquidas. Las gallinas ponedoras también pueden rechazar por completo un alimento nuevo. La sustitución de un tipo de alimento por otro debe hacerse gradualmente, mezclándolo inicialmente en pequeñas cantidades con el anterior.
Malas condiciones de detención
La diarrea en las gallinas puede desarrollarse si sus condiciones de vida son inadecuadas. Las gallinas cuyos gallineros no se limpian y cuya cama no se cambia son muy propensas a la diarrea. Por lo tanto, la limpieza regular es esencial.
Hipotermia
Las habitaciones frías y sin calefacción no son adecuadas para las gallinas ponedoras, ya que incluso pequeñas bajadas de temperatura pueden provocar diarrea. Las heces no cambian de color, pero se vuelven muy blandas. En este caso no es necesario ningún tratamiento, pero conviene aislar el gallinero.
Resfriados
La mayoría de las enfermedades virales que afectan a las gallinas ponedoras domésticas se acompañan de malestar intestinal. En este caso, es importante tratar la causa subyacente de la enfermedad, y las heces volverán a la normalidad por sí solas.
Enfermedades infecciosas
Los trastornos intestinales en los pollos suelen producirse debido a enfermedades infecciosas, entre las que se incluyen las siguientes:
- Enfermedad de Gumboro. Las heces de las aves de corral se vuelven de color blanco amarillento. Esta afección suele diagnosticarse en la autopsia.
- Colibacilosis. Esta enfermedad afecta con mayor frecuencia a personas menores de 60 días. Se caracteriza por agotamiento, daño ocular y daño respiratorio.
- Enfermedad de Newcastle. Las heces de las aves de corral se vuelven líquidas, adquieren un color marrón y contienen mucosidad.
- Salmonelosis. Las heces son de color blanquecino y contienen gran cantidad de mucosidad.
- Clostridiosis. Las heces tienen un olor desagradable, son de color oscuro y contienen burbujas de gas.
- Pasteurelosis. Heces verdes con sangre y mucosidad viscosa.
Los trastornos intestinales en pollos y gallinas ponedoras también pueden ser causados por medicamentos, como los antibióticos. Además, las aves de corral suelen sufrir trastornos intestinales tras consumir ciertas plantas, como ranúnculos, algodoncillo y datura, debido al estrés frecuente y a trastornos metabólicos.
Señales
La diarrea se caracteriza por deposiciones frecuentes y sueltas, que pueden contener coágulos de sangre, moco, partículas de alimentos no digeridos y diversas inclusiones. También pueden presentarse otros signos:
- letargo y somnolencia;
- Plumas sucias en la zona de la cloaca;
- una gran cantidad de excrementos líquidos en el gallinero;
- Pérdida de peso rápida;
- problemas del tracto gastrointestinal;
- falta de apetito;
- fuerte sensación de sed;
- impurezas de moco en las heces.
En las gallinas ponedoras, se observan heces pegajosas y oscuras, a menudo con restos de sangre, en la superficie de la cáscara del huevo. Las aves que padecen diarrea se vuelven nerviosas, inactivas y comienzan a perder plumas. el número de huevos puestos disminuye.
El estado de la cama en el gallinero puede indicar problemas intestinales. Si está húmeda, es probable que la gallina tenga diarrea. Las gallinas ponedoras con este problema siempre pondrán huevos sucios.
Tipos de diarrea en gallinas ponedoras
Para determinar si tu gallina sufre de diarrea, necesitas saber cómo son las heces sanas. Las heces normales de las gallinas son de dos tipos:
- Intestinal. Es granuloso y de color marrón. Se retira fácilmente de la cama del gallinero. Este tipo de heces está cubierto de depósitos blanquecinos. Se trata de sales de ácido úrico, excretadas por la cloaca del ave junto con la orina y las heces. Si este tipo de heces no es granuloso, significa que las gallinas tienen frío o están enfermando.
- Cecical (nocturno). Este tipo de excremento se observa en las gallinas una vez al día. Es líquido y de color marrón oscuro. Si el excremento se aclara, la digestión de la gallina no es óptima, lo que provoca fermentación y mayor producción de gases.
Otros tipos de heces, cambios en su color, la presencia de burbujas de gas, mezclas de sangre y moco indican trastornos intestinales en gallinas ponedoras.
heces amarillas, marrones y tostadas
Las heces de este color suelen indicar que el ave está infectada con virus o infecciones. La diarrea amarilla también puede indicar la enfermedad de Gumboro. Si el ave no come y bebe mucho, lo más probable es que tenga una enfermedad respiratoria.
Cuando la diarrea amarilla en un pollo es de corta duración, puede deberse a un cambio en la alimentación habitual, estrés o alimentación con pienso de mala calidad.
Los problemas digestivos en las aves suelen ir acompañados de diarrea marrón o incluso negra. La diarrea con abundante sangre se observa en casos de enfermedades infecciosas, como la coccidiosis, o traumatismos cloacales.
Silla verde
Las heces de este color suelen aparecer cuando el ave come demasiada hierba y otras plantas. Las gallinas también pueden tener diarrea de este color si se asustan, comen pienso de mala calidad o se intoxican con hierbas u otras plantas venenosas. Si las heces son de color verde claro, la gallina podría tener un resfriado.
Si las heces también son espumosas y viscosas con vetas de sangre, la gallina puede estar sufriendo de pasteurelosis, que provoca la muerte masiva de las aves si no se toman medidas de tratamiento a tiempo.
Silla blanca
La diarrea blanca suele indicar una deficiencia de vitaminas y minerales en las gallinas domésticas. Si las heces tienen una consistencia calcárea, puede indicar una infección viral o bacteriana, lo que requiere separar a la gallina de las demás. La diarrea de este color también puede ser causada por la fiebre paratifoidea, una enfermedad aguda y altamente contagiosa que se transmite por inhalación.
Las heces de este color pueden indicar que el ave tiene una enfermedad parasitaria, un mal funcionamiento del sistema digestivo o está infectada con salmonela.
Posibles complicaciones y consecuencias
Si la diarrea en una gallina ponedora doméstica no se trata, puede dejar de poner huevos gradualmente. Entonces se deshidratará y se desnutrirá, lo que le provocará la muerte.
Si la diarrea es contagiosa, existe el riesgo de perder todas las gallinas, ya que estas enfermedades afectan rápidamente a las gallinas sanas.
¿Cómo tratar la diarrea en gallinas ponedoras?
Los veterinarios desaconsejan la automedicación y recomiendan buscar ayuda profesional. Un veterinario puede determinar la causa subyacente del malestar intestinal de una gallina ponedora y prescribir el tratamiento óptimo. La falta de tratamiento o la ausencia de este puede provocar graves problemas de salud e incluso la muerte.
Recomendaciones generales para el tratamiento de la diarrea en gallinas ponedoras
Si los problemas intestinales se deben a la mala calidad del alimento, conviene ajustar la dieta de la gallina. Si una gallina come muchas plantas y le produce diarrea verde, hay que limitar su tiempo al aire libre. Si la diarrea se debe a hipotermia, hay que calentar el gallinero.
Las gallinas también pueden sufrir diarrea debido a la gastritis. Para tratarla, se les debe dar yemas de huevo duro mezcladas con semillas de cáñamo. La gastritis también se puede tratar con ceniza y carbón activado.
Si las aves padecen fiebre paratifoidea, se las trata con yogur y otros productos lácteos. Las heces amarillas en las gallinas ponedoras se tratan con una solución de agua y arcilla. También se les puede dar caldo de arroz o avena, manzanilla o infusión de hipérico. Para la diarrea, se les da a las gallinas agua mezclada con unas gotas de vino o una decocción de cáscaras de granada.
En caso de malestar intestinal, también se le puede administrar al ave una solución de permanganato de potasio o agua con cloruro de sodio añadido.
Puedes aprender sobre otros remedios conocidos para tratar la diarrea en gallinas ponedoras viendo el siguiente vídeo:
Tratamiento de la diarrea con medicamentos
Cuando los remedios caseros no logran controlar la diarrea en las aves de corral, se prescribe medicación, que consta de tres etapas:
- Recepción medicamentos antibacterianos en un plazo de 3 a 5 días:
- Enrofloxacina o Ciprofloxacina (10 mg por 1 kg de peso de pollo o pollito);
- Tetraciclina, Biomicina, Doxiciclina (10-20 mg para adultos);
- Furazolidona (4-8 g por cada 10 kilogramos de alimento);
- Levomicetina, Floron (2-4 ml por litro de agua);
- soluciones acuosas (Dolink, Quinol, Trisulfona);
- Sulfadimezina, Etazol, Sulgin (0,1-0,2 g por cabeza).
- Probióticos para normalizar la microflora intestinal:
- Monosporina;
- Acilact;
- Bifidumbacterina.
Comparación de la efectividad de los probióticos para pollosNombre del probiótico período de restauración de la microflora Instrucciones de uso Monosporina 3-5 días aditivo para piensos Acylact 5-7 días aditivo para agua Bifidumbacterina 7-10 días aditivo para piensos - Vitaminas. Las soluciones acuosas se administran durante 5 a 7 días. Los suplementos alimenticios se administran durante 7 a 14 días. Los siguientes medicamentos se suelen prescribir:
- Vitaminol;
- Chiktonik;
- Aminovital.
Medidas preventivas
La aparición de diarrea en gallinas ponedoras puede evitarse siguiendo las medidas preventivas recomendadas por los veterinarios:
- Nutrición equilibrada, pienso de alta calidad.
- Mantén limpio el gallinero, cambia la cama con frecuencia.
- Se puede añadir furazolidona o terramicina al pienso. Se añaden durante dos semanas, se descansa tres días y luego se vuelven a añadir durante otras dos semanas.
- Para aumentar la resistencia de las aves de corral a los virus y las bacterias, los veterinarios recomiendan añadir el medicamento Katozal al agua.
- Para asegurar una digestión normal en las gallinas ponedoras, necesitan recibir tiza, verduras y vitaminas.
Para prevenir la diarrea en gallinas ponedoras, los avicultores deben prestar atención a la elección de los materiales de construcción del gallinero. Estos deben ser no tóxicos. Los comederos no deben contener zinc ni cobre.
Estas medidas reducen significativamente el riesgo de diarrea y sus consecuencias en las gallinas ponedoras.
La diarrea en las aves de corral es bastante común. Si la causa subyacente no es alimentaria, se pueden iniciar tratamientos antibacterianos sin necesidad de una consulta veterinaria. Es importante asegurarse de que las heces anormales no se deban a una infección, ya que esto conlleva un alto riesgo de contagio a todas las gallinas.


