La recolección de manzanas es un proceso crucial que no debe hacerse a ojo. El sabor y la vida útil de las manzanas dependen del momento de la recolección. Explicaremos cuándo y cómo recolectar manzanas para consumo y almacenamiento, los diferentes grados de madurez y cómo identificarlos.

El grado de madurez de las manzanas
En jardinería, existen cuatro etapas de maduración para las manzanas (y las peras). Las manzanas se pueden cosechar en cualquier etapa de madurez, pero solo teniendo en cuenta su uso previsto. Las frutas destinadas al consumo, al almacenamiento, a la elaboración, etc., se cosechan en diferentes etapas de maduración. Analicemos esto con más detalle.
Madurez del consumidor
No es difícil adivinar que las manzanas que han alcanzado su punto óptimo de madurez están completamente listas para consumirse frescas. En esta etapa, la fruta ha alcanzado su máximo sabor: adquiere el color, el sabor y el aroma típicos de la variedad.
Estas manzanas deben consumirse en un plazo corto, aproximadamente de 3 a 4 semanas, ya que después comenzarán a estropearse.
Madurez técnica
La madurez técnica se alcanza aproximadamente una semana antes de la madurez para el consumidor. Las frutas en su punto óptimo de madurez técnica poseen una propiedad de la que carecen las manzanas completamente maduras: conservan su forma tras el tratamiento térmico.
Las manzanas cosechadas en su punto óptimo de madurez técnica se utilizan para preparaciones de invierno: se usan para hacer mermeladas, compotas y otras conservas que requieren que la fruta mantenga su forma.
madurez fisiológica
En su punto de madurez fisiológica, las manzanas ya no son tan sabrosas como nos gustaría. Esto ocurre aproximadamente dos semanas después de que estén maduras para el consumo. En esencia, estas manzanas están demasiado maduras. Su pulpa es blanda, quebradiza e insípida. Estas manzanas se cosechan por sus semillas.
Aunque los manzanos suelen cultivarse a partir de plántulas, hay situaciones en las que los jardineros y cultivadores utilizan la propagación por semillas.
Madurez extraíble
Las manzanas que han alcanzado su punto óptimo de maduración son ideales para su almacenamiento durante el invierno. En esta etapa, la fruta adquiere una consistencia y composición química óptimas para su conservación. Las variedades de otoño e invierno se cosechan en su punto óptimo de maduración. En el caso de las variedades de verano, este punto coincide con el momento óptimo para el consumo.
Cómo saber cuándo las manzanas están maduras
Así pues, a la hora de decidir cuándo cosechar manzanas, hay que tener en cuenta el tiempo de maduración de la variedad —verano u otoño/invierno— y el grado de madurez deseado de la fruta, así como si están destinadas al consumo o al almacenamiento.
Idealmente, para determinar el momento de la cosecha, basta con contar los días desde la floración hasta la madurez del fruto, según la información proporcionada por el creador de la variedad. Sin embargo, este método no es del todo preciso, ya que el tiempo de maduración de cualquier frutal, incluidas las manzanas, está influenciado por numerosos factores: las condiciones climáticas, la edad del árbol, la exposición a la luz de la copa y muchos más.
Para que las manzanas se conserven bien, es importante recogerlas de las ramas rápidamente. Apresurar o retrasar la cosecha unos días dará como resultado manzanas en mal estado.
Problemas derivados del incumplimiento de los plazos de alquiler:
- Si se recolectan las manzanas demasiado pronto, no se conservarán bien. En primer lugar, no estarán completamente maduras, estarán demasiado duras y contendrán demasiada fibra. Su piel no estará completamente formada ni tendrá una capa cerosa. Y lo que es más importante, las manzanas que no han alcanzado la madurez óptima pierden azúcar con el tiempo.
- Si las manzanas se cosechan más tarde de lo necesario, no durarán más de dos o tres meses. Después de este período, la fruta comienza a perder firmeza y peso rápidamente. Además, la cosecha tardía provoca pérdidas debido a la caída de las manzanas demasiado maduras.
Existen varias señales que te ayudarán a saber si las manzanas han alcanzado el punto óptimo de madurez para su cosecha:
- Prueba de yodo. Este método es muy sencillo, pero permite determinar con precisión la madurez de la fruta. Corte una manzana por la mitad y aplique una pequeña cantidad de solución de yodo (1:15) a la pulpa. Si el color de la pulpa no cambia, la fruta está madura y lista para cosechar. Si la pulpa se oscurece, aún no es momento de cosechar las manzanas.
- Carroña. Si empiezan a aparecer frutos caídos debajo del manzano, y no están podridos ni dañados por plagas, lo más probable es que sea el momento de retirar los frutos de las ramas.
- Fácil de separar. Las manzanas maduras se desprenden fácilmente de las ramas; basta con un ligero tirón. Si la fruta está firmemente adherida a las ramas y requiere fuerza para desprenderse, significa que aún no está lo suficientemente madura para ser recolectada.
Como ya hemos mencionado, las manzanas de verano alcanzan la madurez óptima para la cosecha y el consumo simultáneamente. Sin embargo, en otras variedades, esto último ocurre después de un tiempo determinado, que depende de la variedad, su época de maduración y las condiciones climáticas. Las manzanas de otoño alcanzan la madurez óptima para el consumo entre 2 y 4 semanas después de la cosecha, mientras que las de invierno lo hacen entre 1 y 3 meses o más tarde.
Además, la madurez de las manzanas para el consumidor se determina visualmente y por el gusto:
- Color de la cáscara. Cuando las manzanas alcanzan la madurez óptima para la cosecha, la piel alrededor del tallo se aclara ligeramente. Naturalmente, el color de la fruta también debe coincidir con las características específicas de la variedad.
- Cualidades gustativas. Debes probar las manzanas. Deben coincidir con las características de sabor declaradas para la variedad.
- Semillas. Cuando la fruta está madura, las semillas se vuelven de color marrón oscuro y el color debe ser uniforme.
¿Cuándo cosechar?
Al cosechar manzanas, lo primero que se debe considerar es el tiempo de maduración de la fruta, ya que esto ayuda a determinar su punto óptimo de maduración. Por supuesto, también hay que tener en cuenta el clima regional, puesto que la misma variedad puede madurar en el sur y en climas templados con apenas unas semanas de diferencia. Según su tiempo de maduración, todas las manzanas se dividen en tres grupos:
- Verano. La cosecha comienza en julio y agosto. Los frutos son dulces, ya que acumulan bastante azúcar al momento de la recolección, pero no se conservan mucho tiempo. Son aptos para el consumo fresco y para su procesamiento. Entre las variedades más populares se encuentran White Filling, Mantet y Candy.
- Otoño. Alcanzan su punto óptimo de cosecha entre finales de verano y principios de otoño. Se recolectan para consumo un poco más tarde, pero lo fundamental es recogerlas antes de las heladas. Estas manzanas se pueden conservar hasta cuatro meses. Algunas variedades son Baltika, Idared, Daughter of Antonovka y Uspenskoe.
- Invierno. Estas manzanas no suelen alcanzar la madurez óptima para el consumo en el árbol; esta maduración se produce durante el almacenamiento. Las manzanas de invierno se cosechan desde finales de septiembre hasta mediados de octubre. Algunos ejemplos de variedades son Antonovka, Renet Simirenko y Orlik.
¿Cómo elegir correctamente la fruta?
Si vas a recolectar manzanas para consumo propio, la forma de hacerlo es prácticamente la misma. Almacenarlas durante meses es otra cuestión. Una correcta recolección determina cuánto tiempo se conservarán.
Cómo recoger manzanas de las ramas correctamente:
- Sujeta cada fruta con toda la palma de la mano, tocando el tallo con el dedo índice. A continuación, levanta ligeramente la manzana y presiona con el dedo la base del tallo, separándola de la rama.
- Al recoger manzanas, tenga mucho cuidado de no dañar la piel. Nunca frote la capa protectora de cera; esta evita que la humedad se evapore, conserva su jugosidad y garantiza su vida útil.
- No guardes la fruta que se haya caído al suelo; deséchala. Las manzanas dañadas por la polilla de la manzana tampoco son aptas para el consumo. Se pueden procesar.
- Siempre recolecte las frutas con su tallo. Si el tallo de una manzana se arranca o se rompe, se marchitará más rápido y perderá su calidad y sabor durante el almacenamiento.
¿Cómo y con qué recoger manzanas?
Las manzanas se pueden recolectar a mano —el método más fiable— o con herramientas especializadas llamadas recolectores de fruta. También se pueden usar redes extendidas bajo los árboles para evitar que las manzanas se dañen o caigan al suelo.
La recolección manual es práctica para árboles pequeños. Para manzanos de 4 a 5 metros de altura, es imprescindible una escalera o recolectores de fruta. Existe una gran variedad de recolectores de fruta, lo que permite a cada jardinero encontrar la opción perfecta para sus necesidades.
Los recolectores de fruta deben ser fiables, con mangos ergonómicos y fáciles de usar. Aquí tienes algunos tipos:
- Sacular. En el extremo de este dispositivo siempre se coloca una bolsa donde se depositan las manzanas recolectadas. Este diseño evita que la fruta se caiga y se dañe. La cortadora, con forma de corona, tiene una serie de protuberancias que separan los pecíolos de las ramas.
- Con capturaIdeal para variedades de manzanas que se adhieren con mucha fuerza a las ramas. El soporte evita que la fruta caiga al suelo.
- Cable. Una característica distintiva de estos recolectores de fruta es la presencia de un agarre específico hecho de alambre grueso y “patas” móviles que, cuando se cierran en la parte superior, arrancan la fruta de la rama.
Clasificación de frutas
Para evitar clasificar las manzanas inmediatamente después de la cosecha, lo mejor es apartar las que estén defectuosas durante la recolección. Esto resulta especialmente práctico si se van a almacenar.
Frutas seleccionadas para su almacenamiento a largo plazo:
- No presentan defectos, daños ni signos de enfermedad;
- Tienen tallos enteros;
- Su tamaño, peso y color corresponden a las cualidades varietales declaradas.
Si hace calor afuera, lo mejor es enfriar las manzanas cosechadas. Para ello, traslade toda la cosecha a un lugar interior donde la temperatura sea al menos 10 °C inferior a la exterior. Las manzanas deben permanecer allí durante un par de semanas. No deben dejarse al aire libre. Si no es posible mantener la fruta en el interior, lo mejor es llevarla inmediatamente a un almacén de larga duración.
Tras enfriarse, es recomendable clasificar las manzanas antes de almacenarlas. La clasificación en esta etapa mejorará significativamente su calidad de almacenamiento, ya que los defectos que no se detectaron durante la cosecha pueden hacerse evidentes en dos semanas.
¿Dónde y cómo almacenar las manzanas?
Las manzanas se almacenan en un lugar fresco y oscuro: un sótano, una bodega, un espacio bajo el piso o la despensa. Si esto no es posible, basta con guardarlas debajo de la mesa de la cocina o en el balcón. Lo fundamental es crear las condiciones adecuadas: fresco, oscuro y con una humedad moderada.
No lave las manzanas antes de guardarlas, ya que esto destruye la capa protectora cerosa. Si la fruta está sucia, simplemente límpiela con un paño suave y seco. Para prevenir la pudrición y otras enfermedades, trate las manzanas con una solución de permanganato de potasio o envuélvalas individualmente en papel vegetal.
Condiciones óptimas de almacenamiento para las manzanas:
- El nivel óptimo de humedad es del 85-90%. Si el sótano está demasiado húmedo, coloque cubos de cal apagada cerca de las cajas de manzanas. Si está demasiado seco, coloque cubos de arena húmeda y añádala de agua periódicamente.
- La temperatura ideal está entre 0 y +5 °C. Al almacenar en exteriores, por ejemplo en estantes del sótano, es importante evitar cambios bruscos de temperatura y las heladas.
- Las patatas no combinan bien con las manzanas. Les dan a la fruta un sabor a almidón.
- La habitación donde se almacenan las manzanas debe tener buena ventilación y aire fresco. Sin embargo, las corrientes de aire son perjudiciales para las manzanas, al igual que la presencia de roedores, insectos, hongos y moho.
- Los mejores recipientes para las manzanas son las cajas de madera. Estas se tratan previamente con una solución de permanganato de potasio. Unos días antes de almacenar las manzanas, las cajas se secan completamente al sol. El fondo se recubre con paja, serrín, papel grueso o periódico.
Encontrarás información más útil sobre cómo almacenar manzanas para que no se estropeen durante mucho tiempo. Aquí.
Al almacenar manzanas, recuerde que emiten etileno, que puede dañar otras frutas y verduras. Las manzanas pueden provocar la germinación de patatas, remolachas y apio, y también afectan negativamente a las zanahorias, haciendo que pierdan su sabor si se almacenan en condiciones desfavorables.
Es importante no solo cultivar una buena cosecha de manzanas, sino también cosecharla a tiempo. Esto no solo garantizará frutas de alta calidad —sabrosas y saludables— sino que, si hablamos de variedades de otoño e invierno, también ayudará a que se conserven durante más tiempo.









