El traslado de las abejas de su colmena de invierno es un evento crucial que afecta la salud y la producción de miel de cada colonia. Es fundamental considerar cada detalle, ya que es durante el período previo al traslado cuando las colonias débiles mueren. Para un buen comienzo de la temporada, es importante elegir el momento adecuado para el traslado, la ubicación correcta para las colmenas y comprender las complejidades del proceso.
¿Cuándo se deben extirpar las colmenas?
No existe una fecha específica ni una señal única para saber cuándo retirar las colmenas del refugio de musgo (invernadero). Para determinar el mejor momento, tenga en cuenta los siguientes factores:
- las condiciones climáticas exteriores y las características de la raza de abejas;
- condiciones en la cabaña de invierno;
- Estado de salud de las abejas.
- ✓ El nivel de actividad de las abejas dentro de la colmena antes de la exposición.
- ✓ Disponibilidad y calidad de los suministros de alimento en la colmena.
El deshielo y el desbordamiento de los ríos suelen indicar que es el momento idóneo para comenzar la apicultura. Esto ocurre a finales de marzo, pero no hay prisa por retirar las colmenas: el tiempo aún es inestable y no hay muchas plantas en flor.
Si no hay problemas con el clima en el refugio invernal ni con la salud de las abejas, lo mejor es esperar hasta mediados de abril, cuando las vides y los avellanos están en flor. La temperatura óptima se sitúa entre los 8 y los 12 grados Celsius.
La temperatura óptima varía según la especie de abeja. Por ejemplo, abejas italianas y a los caucásicos amarillos les encanta el calor, y a los rusos centrales abejas de la estepa ucranianaResistente al frío.
- ✓ Las abejas italianas requieren condiciones más cálidas para su primer vuelo.
- ✓ Las abejas del centro de Rusia pueden realizar su primer vuelo a temperaturas más bajas.
Otro factor que influye en el inicio de la temporada apícola es el clima de la zona de invernada. Si, por algún motivo, la temperatura ambiente se mantiene en +5 °C (cuando lo ideal son hasta +2 °C) y la humedad supera el 70 %, el refugio de musgo deja de ser un lugar confortable para el descanso invernal. De hecho, esta situación puede provocar la muerte de las abejas.
En algunos casos, la extracción de las abejas puede retrasarse enfriando la habitación. Algunos apicultores abren las puertas por la noche: esto normaliza la temperatura sin exponer a las abejas a la luz, que podría molestarlas.
Otro factor que influye en la fecha de extracción de la colmena es la salud de las abejas. Si están inquietas, zumban y salen volando de las colmenas, dejando manchas fecales, es probable que estén enfermas. No realizar un vuelo de limpieza a tiempo puede causar daños importantes. Esto es especialmente relevante si no se ha preparado suficiente alimento de calidad, el contenido de melaza supera el 5-10% y la colonia ha entrado debilitada en el invierno.
Si las abejas han sido retiradas y el clima exterior ese día no es lo suficientemente cálido, no es fundamental dejar las colmenas en el apiario durante 2-3 días.
Seleccionar un lugar, preparar y eliminar las colmenas
Si el apiario lleva muchos años en funcionamiento, lo mejor es colocar las colmenas en su ubicación original; esto ayudará a las abejas a orientarse. Si por algún motivo esto no es posible, conviene seleccionar una buena ubicación antes del inicio de la temporada de trabajo.
Elegir una ubicación
El lugar debe estar bien protegido del viento, ya que este es indeseable tanto en verano como fuera de temporada. Lo mejor es colocar las colmenas entre arbustos o árboles, a una altura que permita a las abejas volar a su alrededor con facilidad.
Es importante evitar las cercanías de fábricas, autopistas, industrias relacionadas con la cera o grandes explotaciones ganaderas. Si resulta inevitable, el apiario deberá cercarse con una valla de dos metros de altura.
El lugar donde se ubica el apiario debe ser soleado: esto ayudará a mantener una temperatura y humedad óptimas en las colmenas. Además, el sol asegurará la floración temprana de campanillas de invierno, dientes de león y tusílagos en el mismo apiario.
Los apicultores experimentados recomiendan colocar las colmenas de manera que reciban sol por la mañana y por la tarde, y que estén a la sombra de arbustos o árboles al mediodía; esto evitará que las abejas se sobrecalienten en verano.
Es bueno tener un jardín o un campo con plantas melíferas cerca para que las abejas no tengan que volar lejos en busca de néctar y polen. Si bien es cierto que pueden volar de 3 a 5 kilómetros, si tienen que hacerlo con frecuencia, muchas abejas morirán. Además, desde esa distancia, solo pueden recolectar el 30 % del néctar.
También debes tener en cuenta el agua: prepara bebederos con antelación. Un arroyo o río pequeño cercano es una buena opción. Sin embargo, es mejor no colocar las colmenas cerca de ríos y lagos anchos, ya que las abejas podrían intentar cruzarlos y morir.
Preparación
Si ya existe un sitio, es necesario prepararlo. Primero, se retira la nieve que aún no se haya derretido por completo. Las áreas que no se pueden despejar se cubren con ceniza o fieltro asfáltico para acelerar el proceso de deshielo.
A continuación, debes instalar los soportes; estos varían según el tipo de colmena. Deben instalarse en grupos para facilitar la colocación de las colmenas. Ten en cuenta que las colmenas deben tener una ligera pendiente hacia la entrada (aproximadamente un 2%).
El suelo alrededor de los soportes y la zona donde se ubicarán las colmenas debe cubrirse con paja, serrín o una lámina de madera contrachapada. Esto es importante porque si una abeja debilitada no puede alcanzar la colmena y cae al suelo, se congelará inmediatamente.
Reglas para la colocación de colmenas
Hay varias formas de organizar las colmenas. Algunos simplemente las disponen en filas, otros en un patrón escalonado.
La alta densidad de colmenas similares dificulta que las abejas encuentren la suya. Esto supone un problema, ya que algunas abejas son agresivas con las desconocidas. Además, pueden producirse fusiones de colonias, especialmente a principios de primavera, cuando las abejas salen a recolectar néctar simultáneamente. En ese caso, las colonias débiles se fusionan con las más fuertes. Como resultado, las colonias fuertes se fortalecen aún más, mientras que las débiles se debilitan por completo.
Si el espacio lo permite, lo mejor es colocar las colmenas en grupos de tres. Dentro de un mismo grupo, se puede dejar una separación de medio metro entre colmenas. Lo ideal es que estos grupos estén separados entre 6 y 8 metros. Al colocar las colmenas, tenga en cuenta la vegetación circundante, la sombra y la luz.
Si no es posible agrupar las colmenas, se debe tener cuidado de que tengan colores diferentes.
Extirpación de las colmenas
Este procedimiento debe realizarse teniendo en cuenta que el primer vuelo de las abejas coincidirá con las horas más cálidas del día, y que las abejas necesitan tranquilizarse previamente. Por lo tanto, para un apiario pequeño, lo mejor es comenzar la extracción temprano por la mañana para completar el vuelo antes de las 10-11 h, suponiendo que el primer vuelo tendrá lugar entre las 12 y la 1 h.
Si tienes muchas colmenas, lo mejor es empezar a retirarlas al atardecer. La ventaja de hacerlo por la noche es que las abejas se tranquilizan y el vuelo transcurre con mayor facilidad.
Antes de retirar las colmenas, el apicultor entra en el cobertizo de invernada y sella herméticamente las entradas con un bloque o un manojo de paja para evitar que las abejas ataquen a las personas durante el traslado. También conviene inspeccionar las colmenas para detectar posibles daños.
Para retirar las colmenas, se necesita una camilla: dos varas de dos metros con cuerdas cruzadas que sujetan la colmena por la base para evitar que se caiga. La entrada siempre debe quedar hacia atrás: primero, esto evita que los panales se balanceen violentamente y, segundo, quien pase por detrás se dará cuenta enseguida si las abejas tienen oportunidad de escapar.
Al trasladar las colmenas, proceda despacio, caminando en silencio, sin sacudidas ni ruidos, para no molestar más a las abejas. Después de instalar la colmena, no abra la entrada inmediatamente; espere a que las abejas se calmen. Notará que el zumbido disminuye.
No se pueden liberar todas las abejas a la vez, pues se mezclarán. En primer lugar, esto podría provocar la fusión de las colonias. En segundo lugar, el primer vuelo de limpieza es una demostración, y cada colonia debe observarse por separado.
Características de la exposición de colmenas primitivas
Si la temperatura y la humedad en el refugio invernal son insuficientes o si hay síntomas de diarrea en las abejas, puede ser necesario retirar las colmenas antes de que se derrita la nieve. Para ello, seleccione un lugar en la cara sur de un edificio. Es importante que este lugar sea soleado y sin viento. Mida la temperatura diurna con antelación; puede ser 5 grados más alta que en el exterior. Cuando el termómetro alcance los 10 grados, se puede proceder a la retirada anticipada.
La preparación del lugar es similar: se quita la nieve, se cubre con ceniza y se coloca madera contrachapada. Para acelerar el proceso de vuelo, se ensancha la entrada y se retira la cubierta. El sol y el calor atraerán a los insectos al exterior.
Mientras las abejas se limpian, debes retirar los restos de la colmena, solucionar cualquier problema (si lo hubiera) y añadir alimento o DulceTras el vuelo de limpieza, será más fácil ayudar a la colonia afectada. La colmena con la colonia debilitada debe trasladarse al refugio invernal antes de la bajada de temperatura nocturna.
Algunos apicultores practican el vuelo temprano para obtener colonias sanas. Hay varias razones para ello:
- La temperatura en las colmenas con dichas familias es más alta, ya que hay más crías en ellas;
- El primer vuelo pone a las abejas en un estado de ánimo productivo y aumenta aún más la reproducción;
- En algunas zonas, las plantas melíferas comienzan a florecer temprano, antes de que llegue el calor estable.
El vuelo temprano en sí mismo no tiene consecuencias negativas. Al contrario, facilita la identificación y el auxilio de colonias enfermas, y fortalece aún más las fuertes. Es mucho peor mantener insectos en una habitación cálida, húmeda y sofocante.
Sin embargo, para que la extracción temprana sea realmente beneficiosa, es importante asegurar un suministro abundante de alimento, ya que las abejas no podrán encontrarlo en el exterior. Además, las colmenas deben aislarse con algún tipo de cubierta sintética; es mejor evitar la paja y el serrín, ya que la paja atrae roedores y el serrín se humedece rápidamente. También se debe considerar la ventilación.
El primer vuelo primaveral de las abejas
El vuelo de limpieza es un periodo de descanso laboral para el apicultor. Durante este tiempo, se registran los datos de observación en el cuaderno de apiario, lo que ayuda a planificar las acciones futuras.
Hay señales que requieren especial atención:
- un olor pútrido y rastros de diarrea - probablemente nosematosis;
- Las abejas se arrastran débilmente con el abdomen hinchado: una enfermedad infecciosa o humedad excesiva en la colmena;
- Las abejas no vuelan, sino que extienden sus alas y caen al suelo y se arrastran, probablemente. acarapidosis;
- Los insectos ni siquiera intentan volar, se arrastran con lentitud; la familia se está muriendo de hambre;
- Las abejas corren inquietas a lo largo de la tabla de aterrizaje, están activas, pero no se alejan volando; no hay reina en la colonia.
El hecho de que las abejas sean reacias a volar no significa necesariamente que estén en peligro. A veces ocurre lo contrario: el clima en la colmena es bueno y hay alimento en abundancia. En ese caso, podrían volar en uno o dos días.
Este vídeo explica en detalle cómo se transportan las abejas desde la casa de invernada hasta el apiario:
La exposición de abejas desde un refugio invernal tendrá éxito si se elige un lugar seco y cálido para las colmenas, se trasladan con cuidado y, si la exposición es temprana, se les proporciona suficiente alimento. Si la colonia vuela de forma armoniosa y durante un tiempo prolongado, significa que ha sobrevivido al invierno con éxito.


